Cartas De Misioneros Ganando Almas Para Cristo

Dios Salva A Un Endemoniado

Artemio Cid Díaz y Familia | Misioneros En Venezuela

Artemio Cid Díaz y Familia | Misioneros En Venezuela

Queridos hermanos, como siempre es una bendición poder informar a ustedes las bendiciones recibidas en nuestro ministerio; cada servicio por la gracia de Dios tenemos nuevos visitantes, y gracias al Señor la mayoría se queda en la iglesia, poco a poco la iglesia va creciendo, físicamente y también en gracia y en conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Hace unas semanas visitamos a un hombre en un barrio. Él está enfermo de una pierna, tiene muchos años que tiene una herida de bala y no le ha sanado. Llegamos a su casa para conocerlo. Él se llama (Jairo). Cuando me miró, él comenzó a fumar. Estaba un poco nervioso. Me presenté y le pregunté por su destino eterno. Me contestó de una forma sarcástica: Yo voy al infierno. Dos hermanos que me acompañaban se pusieron a orar. Abrí la Biblia y le compartí el evangelio. Escuchó y tomó una decisión por el Señor. Cuando él estaba orando, en el momento de pedirle al Espíritu Santo que le sellara, se quedó callado, yo seguí orando, al final me pareció que Jairo se quedó dormido. Después de observarlo unos minutos, vimos que su estomago comenzó a brincarle fuerte y ¡una voz salía de su interior y hablaba en lenguas! Después de unos minutos se quedó como si se hubiera desmayado. Después volvió en sí, me miró y me dijo: podemos continuar.  Le dije: Debemos empezar. Gracias a Dios el recibió a Cristo como su Salvador. Resulta que (Jairo) era un demonio.

Este domingo 11 de Julio, después del servicio de la mañana, salimos para ir a casa. Cuando subí al auto del hermano Joaquín, venía un joven con la cara y el cabello pintado con los colores de la bandera de Holanda. Vio a algunos hermanos y preguntó quien era el pastor. Se acercó al auto y dijo: Quiero ver al pastor. Cuando escuché que buscaba al pastor, inmediatamente me bajé del auto y me presenté. Le dije: Yo soy el pastor. Me miró, se incó, y me dijo: Deme su bendición. Solamente le dije: Dios te bendiga y te guarde joven. Nunca me fije que él traía un arma de fuego. Los hermanos estaban nerviosos porque había niños también. Le dije: Cristo te ama, Él murió por ti. Él me pidió una tarjeta con la dirección de la iglesia y me dijo: Ore por mi. Entonces para orar con él, coloqué mi mano en su brazo que tenía el arma. Durante la oración me abrazó como un niño. Todos estaban sorprendidos. Ellos dijeron: Ni siquiera nos acercaríamos a él. Después le dije: Tienes que dejar esa vida y tomar una Biblia en lugar de una pistola. Me prometió volver a la iglesia en otra ocasión porque estaba totalmente drogado. Saben hermanos, ésta situación es grave, pero Dios tiene cuidado de sus hijos. Les enseñé a los hermanos que debemos tener temor de Dios y no a los hombres. Hermanos, gracias por sus oraciones y su fiel apoyo. El Señor les bendiga y siga usando a México para seguir enviando misioneros a todo el mundo.

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1 comentario
  1. Estimado hermano en Cristo tu servidor es el nuevo encargado de la ofrenda misionera de la Iglesia Bautista Fundamental Independiente De Tecoman Colima Mexico por el pastor Dimas Veasquez me encargo avisarte que por favor mades tus cartas a este correo cada mes para leerlas a la iglesia y motivar a los hermanos a cumplir con su promesa.
    Me es grato enviarte un saludo y desearte bendiciones a ti y tu familia que nuestro Señor Jesucristo te siga usando y que des mucho fruto ganando almas para nuestro Señor JESUS que Dios te bendiga hermano y no dudo de recibir una respuesta favorable en breve, te saluda Herberto De La Rosa Diaz a nombre de la Iglesia.

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